Pequeñas empresas en EE. UU. lanzan una alerta creciente por las tarifas impuestas por la administración de Donald Trump, justo cuando se aproxima la temporada más importante para sus ventas: la navideña. Según dueños de negocios, los aranceles han encarecido muchos de los productos típicos de temporada (como juguetes o decoraciones), han trastocado las cadenas de suministro y han llevado a varias empresas pequeñas al cierre.

Dueños como Joann Cartiglia, de Queen’s Treasures (empresa de juguetes), aseguran que han invertido sus ahorros de retiro en el negocio y hoy lo ven con pocas esperanzas de seguir creciendo: “ya no tengo absolutamente ninguna esperanza de retirarme”, dice. Por su parte, Jared Hendricks, de Village Lighting Co., relata que sus costos por tarifas se acercan a 1 millón de dólares en lo que va del año: “Al punto en que ya no trabajamos tanto para generar utilidades, sino para pagar la deuda de aranceles”, comenta.

Muchos emprendedores advierten que la situación podría empeorar para 2026 si no hay alivio: los aumentos en precios para árboles de Navidad, luces y decoraciones podrían ser mucho mayores el próximo año si los aranceles no se revisan. Además, algunos expertos señalan que la producción local de este tipo de bienes es muy difícil por la complejidad de la cadena de suministro y la falta de infraestructura para fabricar localmente.

Una encuesta entre más de 1.000 pequeños empresarios encontró que el 71% espera que las tarifas afecten negativamente el gasto de los consumidores en esta temporada y el 74 % teme por la supervivencia de su negocio en los próximos doce meses. El gobierno, por su parte, defiende que estos aranceles apoyan un programa más amplio para generar nuevos acuerdos comerciales y estimular la economía nacional con inversiones.

Fuente:

  • The Guardian