El ataque, al producirse en pleno fin de semana, prolongó la incógnita de cómo sería recibido en los mercados financieros.

La respuesta inicial de los mercados al ataque sin precedentes de Irán sobre Israel ha sido justo lo contrario de lo previsible: un leve predominio alcista en la renta variable y una suave corrección tanto en el petróleo como en el oro. Los analistas apuntan a una calma tensa, al tiempo que identifican los acontecimientos que sí que dispararían todas las alertas geopolíticas.

Las imágenes a última hora del sábado de una lluvia de drones y misiles de Irán sobre Israel encendieron las alarmas entre los inversorsionistas. El ataque, al producirse en pleno fin de semana, prolongó la incógnita de cómo sería recibido en los mercados financieros. Las dudas se han despejado esta mañana, si bien en el día de ayer las primeras reacciones de los analistas apuntaban ya a una cierta calma.

Contención en la escalada

En esta línea incidían los expertos de Citi en un informe, con fecha 14 de abril, en el que resaltaban lo mesurado de la respuesta de Irán. «Aunque su ataque directo no tiene precedentes, la ofensiva del régimen iraní contra Israel el 13 de abril parece haber sido calibrado para que se percibiera como una respuesta a los acontecimientos del 1 de abril y, al mismo tiempo, para evitar una escalada».

El factor más destacado hoy por los analistas es, precisamente, que el ataque de Irán aflora las esperanzas de una contención en la escalada del conflicto en Oriente Medio. Los escenarios más temidos albergaban la posibilidad del germen de un enfrentamiento bélico directo entre Israel e Irán. De momento, a día de hoy, este riesgo al menos se aplaza en el tiempo.

Los mercados respiran en cierta medida con los últimos acontecimientos. El ataque de Irán fue, como señalan los analistas de Renta4, «en gran medida esperado (respuesta al ataque al consulado iraní en Damasco atribuido a Israel), telegrafiado y por tanto interceptado por Israel y sus aliados».

Todos estos factores han permitido que el impacto haya sido mínimo. De ahí que desde Renta4 estimen que «tras las declaraciones de Irán (dan el asunto por concluido) y EE.UU. (Biden afirma que no apoyará un contraataque de Israel), los mercados muestran relativa tranquilidad asumiendo que la tensión no escale más».

Descontado en los mercados

Lo sucedido en las dos semanas anteriores en los mercados explica también la ausencia de sobresaltos en la jornada de hoy. Los inversorsionistas llevaban tiempo descontando el ataque de Irán, «telegrafiado» mediante las alertas trasladadas por países como Estados Unidos.

El Ibex perdió más de 2% la semana pasada, y en Wall Street el índice S&P 500 cayó 1,46% solo en la jornada del pasado viernes en medio de las alertas de un inminente ataque de Irán. «El susto geoestratégico del fin de semana fue anticipado en el retroceso de Wall Street del viernes», apuntan hoy los analistas de Bankinter. En Europa, el pasado viernes sectores como el de las aerolíneas (-3,6% en IAG) descontaron ya en sus cotizaciones las primeras noticias de cancelaciones de vuelos a Oriente Medio.

El activo más sensible a una extensión del conflicto en Oriente Medio, el petróleo, también había descontado, en su caso con subidas, el ataque previsto de Irán. «Durante los últimos quince días, el precio del barril había subido mientras los operadores de petróleo se preparaban para anticipadas acciones de represalia por parte de Teherán, temerosos de que cualquier contramedida israelí pudiera convertirse en un conflicto regional en toda regla, perturbando gravemente los flujos mundiales de petróleo.

Sin embargo, con Irán aparentemente contento con su respuesta militar al supuesto ataque israelí del 1 de abril y Tel Aviv capaz de afirmar que ha tenido éxito en la defensa de su territorio, surge una ventana de oportunidad para mitigar la escalada de este conflicto», explica en su informe de hoy Ricardo Evangelista, analista de ActivTrades.

Al menos al más corto plazo la situación apunta a una contención en la escalada, sin descartar incluso las esperanzas de una eventual ‘desescalada’. Los analistas de Link Securities inciden en esta línea en que «la situación parece haberse tranquilizado, con Irán dando por finiquitado el tema.

Israel, por su parte, si bien ha dicho que respondería, no parece que lo vaya a hacer en el corto plazo dado que no tiene para ello el apoyo de los aliados que le ayudaron a minimizar el impacto del ataque iraní este fin de semana, especialmente del Gobierno de EEUU, que ha dejado muy claro que no participará en un posible ataque de represalia contra Irán, dando por bueno y finalizado el tema».

El ‘índice del miedo’ baja

El precio del petróleo, con sus descensos, ejerce en la sesión de hoy de barómetro del ‘miedo’ geopolítico que percibe el conjunto de los mercados financieros. Los inversorsionistas cuentan también con otro termómetro que refleja un freno en las alertas geoestratégicas.

El índice VIX, también llamado ‘índice del miedo’ en los mercados, cotiza hoy a la baja. Fue precisamente el pasado viernes, en medio de las alertas de un inminente ataque de Irán, cuando escaló a máximos desde finales del mes de octubre, por encima de 17,30 puntos. El 29 de marzo, el día previo al ataque sobre el consulado iraní en Damasco, el VIX cotizaba en 13 puntos.

En la jornada de hoy este indicador de volatilidad corta su racha de subidas y se repliega hasta registrar mínimos intradía por debajo del umbral de los 17 puntos.

El verdadero riesgo

Los inversorionistas respiran hoy con la esperanza de que Israel evite tensar de nuevo el conflicto. Los analistas de Citi tienen claro cuál sería el curso de los acontecimientos que dispararía las alertas geopolíticas, y consecuentemente, aceleraría el rally en el precio del petróleo y podría desinflar la Bolsa.

«El ataque de Irán del 13 de abril ya estaba descontado en el mercado», explican los analistas de Citi, antes de añadir que «lo queno está descontado en el mercado a día de hoy es, en nuestra opinión, un potencial conflicto directo continuado entre Irán e Israel».

Un enfrentamiento bélico entre los dos países provocaría un aumento adicional en la prima de riesgo geopolítico que incluye desde hace meses la cotización del petróleo. Más allá de los fundamentales, sólo los ajustes en esta prima de riesgo podría hacer variar hasta en US$20 la cotización del crudo, según los cálculos de Citi.

El banco estadounidense estima que en el caso de un enfrentamiento bélico directo entre Irán e Israel «los precios del petróleo podrían cotizar por encima de US$100 dependiendo de la naturaleza de los eventos». Por el contrario, si el conflicto no va a más e incluso se produce una ‘desescalada’, los analistas de Citi vaticinan que «los precios retrocederían bastante bruscamente hasta el entorno de los US$80».

Publicado en La República

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