El Índice de Precios al Consumidor de Estados Unidos aumentó 0,1% desde julio y frente al al año anterior subieron 8,3%, aunque por debajo de lo registrado el mes pasado (8,5%). El llamado IPC subyacente, que excluye los componentes alimentarios y energéticos más volátiles, avanzó 0,6 % desde julio y 6,3 % desde hace un año, superando también las previsiones.
En respuesta, los mercados financieros estadounidenses se tiñeron de rojo. El Dow Jones baja 2,04%, el S&P 500 pierde 2,27% y el Nasdaq retrocede 3,19%. Dicha reacción se da debido a que se prevé que los nuevos registros presionan un nuevo aumento de las tasas de interés por parte de la Reserva Federal. Por ahora se habla de una subida de 75 puntos básicos en la próxima reunión. Leer más.