La economía global está bajo ataque de una inflación indómita y un ritmo inusual en la subida de las tasas de interés, situaciones nocivas para la recuperación de los países. Es una lección de macroeconomía fácil de dar: la variación de precios en todo el mundo es la más alta desde 1988 y el único remedio a la mano que tienen las autoridades económicas es subir las tasas, intervenir el mercado del dinero.  Continuar leyendo aquí.