Al cierre de julio-2021, la inflación en Colombia continuó acelerándose hacia 3,6% anual, desbordando los pronósticos respecto del punto-medio de 3% anual resultantes de la recuperación. El Banco de la República (BR) y buena parte del mercado pensaba que dicha aceleración era “temporal” y asociada al costo de alimentos debido a paros de mayo-junio de 2021. Esa inflación de alimentos se había más que duplicado al pasar de 4,8% en 2020 a 8,5% anual al corte de junio de 2021.

Sin embargo, nosotros hemos creído que, en adición a presiones de alimentos, se tiene inflación de costos proveniente de escalamiento de insumos a nivel internacional, agravados por la marcada devaluación peso-dólar. Por ejemplo, los costos de carga internacional han pasado de US$2.400/contenedor hacia +US$10.000 debido al efecto disruptivo pos-covid. Aun si el precio de petróleo lograra contenerse en US$65 barril-Brent, como promedio anual del 2021, esto implicaría incrementos de costos del 44% anual.

Continuar leyendo aquí.